El objetivo de la comunicación organizacional, es promocionar una imagen positiva y coherente de la empresa. Por tanto, no sólo debe saber vender productos o servicios, sino que además debe saber venderse a sus públicos más diversos. Todos los públicos son líderes de opinión y a todos ellos, sin excepción, debe llegarles la identidad, la imagen y la información de la empresa.
Por tanto, debe necesariamente incorporar a todos los agentes del entorno en una política de inclusión de la diversidad que contemple tanto a sus clientes, proveedores, comunidad, entidades, instituciones y sociedad en general; como a sus públicos internos, esas personas que colaboran en y para la organización y que, precisamente por ser diversas constituyen su capital diferencial.
Sólo cuando la empresa tiene una política eficaz de inclusión de la diversidad de sus empleados, puede proyectarla hacia el exterior para extender hacia el resto de la sociedad sus valores y ética.